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Quake: Museo del Terremoto de Lisboa

Lisboa

Quake: Museo del Terremoto de Lisboa (Museu do Terramoto)

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Quake, el museo del terremoto de Lisboa, en Belém, te mete en la mañana del 1 de noviembre de 1755, cuando un terremoto, un tsunami y un incendio arrasaron la ciudad. Sus diez salas, desarrolladas con sismólogos de la Universidad de Lisboa, lo cuentan con decorados, vídeo y sonido. En una te sientas en un simulador y el asiento tiembla como tembló la ciudad.

Antes de ir

  • Duración de la visita1,5 h
  • Cierre semanalNinguno

Las diez salas de Quake y el simulador de 1755

La visita dura una hora y media, en grupo, con un tiempo fijo en cada una de las diez salas. Empieza en la recepción, donde te dan una pulsera, y los grupos entran según el color de la pulsera.

La pulsera guarda además contenidos que vas recogiendo en el recorrido, y luego el museo te envía más por correo electrónico.

Luego entras en la Lisboa anterior a 1755, una ciudad desaparecida, reconstruida a tu alrededor con videomapping y efectos especiales.

El gran momento es el simulador de 1755, donde los asientos tiemblan. Se puede subir desde los 6 años; quien prefiera no hacerlo puede ver el terremoto y el espectáculo de luz y sonido desde una zona de la misma sala.

Otra sala se dedica a otros grandes terremotos, el de Tohoku (Japón) en 2011 y el de San Francisco en 1906, con un segundo simulador para el de San Francisco. Unos puestos interactivos explican cómo se originan los terremotos y los tsunamis, y qué hace la protección civil ante ellos.

Todo está en portugués, inglés, español y francés.

Entradas, edades y horario de Quake

La Lisboa Card no cubre Quake: no está entre las atracciones incluidas de la tarjeta ni en su lista de descuentos. Las entradas se compran en el museo, por internet o en recepción, y el precio varía según el día, la hora y la temporada.

En octubre de 2026, los adultos pagan de 23,50 a 29,50 €, los niños de 6 a 12 años, de 17,50 a 22 €, y los mayores de 65, de 20 a 25 €. Las familias pueden pedir además el pack «After School», a 16,50 € por persona, para un adulto con dos o cuatro niños.

Los niños de 4 y 5 años entran gratis pero no pueden subir al simulador, y los menores de 4 no pueden entrar.

Los visitantes lo valoran bien: 4,7 sobre 5 con 1595 reseñas en Tripadvisor en octubre de 2026. Se quejan del precio y del ritmo: unos 10 minutos por sala, que a algunos les supo a poco para asimilarlo todo.

Abierto
Todos los días desde las 10:00, última sesión a las 18:00; el horario varía según la temporada
Cerrado
24 y 25 de diciembre; horario especial el 31 de diciembre y el 1 de enero
Edades
Desde los 4 años; el simulador, desde los 6
Consigna
Gratuita, en la planta 0

La Lisboa Card, a 31 € por 24 horas, te sirve igualmente para llegar. El tren y el tranvía 15E hasta Belém están incluidos, y también el Museo Nacional de Carruajes de al lado, la colección de carruajes reales de Portugal.

La última sesión es a las 18:00, y un visitante que llegó a las 17:00 pudo hacer la visita entera, de 90 minutos.

Lee las advertencias de salud antes de reservar. Todo el recorrido es interior, por lo que el museo no lo aconseja a quien tenga claustrofobia, y sus luces y olores artificiales pueden afectar a quien tenga epilepsia fotosensible o problemas respiratorios.

El simulador no se aconseja en el embarazo ni con problemas de corazón o de espalda o con movilidad reducida. Quien vaya en silla de ruedas debe contactar con el museo antes de comprar, y para vivir el simulador de 1755 entero tiene que pasarse a uno de los asientos que tiemblan.

El terremoto de 1755 y cómo lo cuenta Quake

Así lo cuenta el museo. El terremoto llegó la mañana del día de Todos los Santos. Después entró el mar, con olas de unos 5 metros que alcanzaron más o menos el lugar donde hoy se levanta el Arco de la Rua Augusta, en la plaza principal de Lisboa.

El tsunami cruzó el océano y se originó en una falla de unos 100 por 50 km. Las olas alcanzaron de 10 a 15 metros en Sagres, más de 10 en Cádiz y 3 metros hasta en el Caribe.

Tras las sacudidas llegaron los incendios, que empezaron en los fogones de las casas y las velas de las iglesias; algunos los provocaron saqueadores que asaltaron palacios e iglesias. Nadie se pone de acuerdo sobre cuántos murieron: las estimaciones varían mucho, y el museo no da una cifra.

En Belém la mañana fue distinta. El rey José I y su familia sobrevivieron porque estaban en el palacio real de Belém, que entonces quedaba en el borde de la ciudad, en una zona de palacios y quintas de campo.

1755 y después

1 de noviembre de 1755, hacia las 9:40
El terremoto
De 60 a 90 minutos después
El tsunami
26 de enero de 1756
Pombal envía su encuesta
20 de abril de 2022
Quake abre en Belém

Menos de tres meses después del terremoto, el ministro del rey, Sebastião José de Carvalho e Melo, luego marqués de Pombal, envió a los obispos una encuesta de 13 preguntas que debían responder sus párrocos. El museo señala que muchos la consideran el inicio de la sismología moderna.

Manuel da Maia, Eugénio dos Santos y Carlos Mardel trazaron la nueva Baixa, con calles anchas y rectas y la gaiola pombalina, un armazón de madera dentro de los muros pensado para resistir los terremotos. La tradición oral dice que, para probarla, unos soldados marcharon a su alrededor.

El museo recuerda que Voltaire y el joven Kant escribieron sobre el terremoto. La respuesta de Voltaire fue un poema sobre el desastre de Lisboa, publicado en 1756, contra los optimistas que sostenían que todo es para bien.

El propio Quake fue, según la revista portuguesa NiT, el proyecto de una pareja, Ricardo Clemente y Maria Marques, que le dedicó siete años. La ciencia la aportaron los sismólogos Susana Custódio y Luís Matias, con el historiador André Canhoto Costa.

De Quake al monasterio y al río

Quake está en la Rua Cais da Alfândega Velha 39, junto al Museo Nacional de Carruajes. Los tranvías 15E y 18E paran en Belém, igual que el tren de la línea de Cascais, a unos 8 minutos de Cais do Sodré, y la Lisboa Card vale en los tres.

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